lunes, 13 de junio de 2011

Me duele.

Me duele cada vez que te conectas y no saludas. Me duele que cuando yo te salude, no hables. Me duele que si hablas es solo para decir cosas malas. Me duele que te vea por la calle y tenga que girar la cabeza, por temor a que me veas roja. Me duele oir decir a mis amigas que no eres bueno. Me duele cuando me dicen que te olvide. Me duele cuando sé que no me dirijes la palabra porque estás hablando con otra. Me duele que hayas probado tantos labios y sin embargo no sepas que significa el amor. Me duele que simplemente, no tengas corazón. Me duele que me engañes con tus palabras vacías. Me duele estar enamorada, de ti. Me duele todo esto, y mucho más.
Me duele quererte.

sábado, 11 de junio de 2011

La tensión la causa el amor.

¿Quién es esa zorra que le habla? ¿Y esa gilipollas que le sonríe? Espera... ¿esa puta le está abrazando? Parece los típicos pensamientos de una celosa, y en cierto modo lo son, porque son los míos. Pero quiero que entiendas que si me pongo así de celosa es porque siento algo, ¿entiendes?  Pero tú no te das cuenta, en realidad, en la mayoría de las ocasiones no te das cuenta de que estoy, pese a que haga lo posible para que lo veas.

lunes, 6 de junio de 2011

Dulce inocencia.

Un niño me dijo que ''amor'' era cuando tu mascota te recibe cariñosamente. Me reí. Y siguió: incluso cuando la has abandonado todo el dia.
Tú a mí me dejas de lado todos los días hasta que me necesitas, y yo siempre te recibo con los brazos abiertos.
¿Es esto el ''amor''? Para eso yo no quiero sentirlo.

domingo, 5 de junio de 2011

Está, pero no para ti.

-Conectate, conectate, conectate...
Él se ha conectado. Abres su ventana de conversación, sonríes al ver su foto de perfil en pequeñito al lado de la barra de tareas. La abres, y la minimizas. No la quitas del todo, la dejas ahí, a la espera de ver ese circulo verde con un 1 en medio, señal de que esa persona te ha hablado. Esperas. Cambias tu estado, tu tablón lo actualizas cada 2 minutos, te etiquetas en 5 fotos, te unes a 10 páginas y empiezas a ponerle comentarios a todos sin razón, simplemente para que, cuando él le de a actualizar, te vea, vea que estás conectada. Tus visitas suben como la espuma, está claro que estás la primera. Continúas con estos cambios, abandonando a los demás que sí que tienen tiempo para hablarte. Cierras su ventana, indignada. Pero bajas la lista del chat hasta su nombre, observando si sigue ahí. Hasta que no puedes más y la vuelves a abrir, a la espera de si eso consigue algo. Nada. Los demás siguen hablando, impacientes. No respondes, no tienes ganas. Sólo lo esperas a él.
Son la 1 de la mañana, estás cansada, mañana madrugas, pero no te vas, porque él sigue conectado, y aún tienes la triste esperanza de que te hable. Entonces se te ocurre la estúpida idea de que quizás se lo ha dejado encendido y en realidad no está. Esa idea te acompaña el cuarto de hora siguiente, con 4 estados, 15 tablones, 30 páginas y 25 comentarios nuevos. Esa idea es lo único que te mantiene despierta.
Le das a actualizar la página, él aparece el primero. Ha cambiado el estado. Le ha comentado una zorra. Él ha respondido. Está. Está, hablando con otra. Está, pero no para ti. Entonces cambias radicalmente de pensamiento.
-Desconectate, desconectate, desconectate... si no vas a hablar conmigo, tampoco con ella.
Y deseas con todas tus fuerzas que se vaya, para que paren de hablar. Y cierras su ventana con lágrimas en los ojos, pero sigue la lista bajada en su nombre. El número de conectados baja. Miras. Se ha ido. Se ha ido él. Y de repente, te arrepientes.
-Vuelve, vuelve, vuelve...
Y cuando le estás dando a apagar, aún con su nombre en el chat, vuelve. Cierras la pantalla de apagar equipo. Vuelves a actualizar. Quizás la puta esa ya se ha ido y pueda hablar contigo. Pasa el rato y sigue ahí, sin hablar. Y al rato se vuelve a ir, y esta vez no vuelve. Apagas y te vas a dormir. Va a ser una noche muy larga.

He tocado fondo pero estoy cómoda en él

Me caigo, me levanto. Siempre igual, siempre la misma piedra. Soy de apariencia fuerte y carácter débil. Sonrío aun sin sentirlo, y aunque no lo creas, me duele escuchar tus problemas, me duele cómo me dices que tienes problemas con los demás, me duele que me digas que tienes un asco de vida, cuando no sabes cómo me siento yo. No sabéis lo que es escuchar a la gente hablar de que les gustan las cosas a la cara y que a mí me critiquen por ello, por ser sincera. Nadie sabe lo que duele levantar a alguien, y que al levantarlo te agarre del brazo y te tire a ti. Nadie sabe lo que sufren mis oídos, poniendo Hardcore a toda ostia, para no escuchar a mi cabeza diciéndome lo estúpida que soy por darle una oportunidad a él. Nadie sabe que yo también tengo sentimientos, que si me enamoras y luego te vas con otra me duele joder, me duele.

sábado, 4 de junio de 2011

Más claro agua.

-Estás muerta de sueño, ¿por qué no te vas a dormir?
+Por amor.

viernes, 3 de junio de 2011

¿Pero dónde están los besos que me debes?

Soy orgullosa, y mucho, si tú no me hablas yo tampoco. Soy cabrona, joderé lo que pueda y más a quien me caiga mal, ¡Sobrevive o muere! Soy celosa, soy de esas tías que hacen mejores investigaciones que el FBI cuando me interesa. Soy bipolar, ahora soy feliz, ahora de bajón, ahora me enfado pero aún pretendo que me llames. Soy cabezota, siempre tengo la razón, y punto. Pongo cara de asco cuando algo me parece mal y si me pareces gilipollas lo diré en alto, doy dos oportunidades pero nunca tres, pongo nervioso hasta al café, pretendía suicidarme con paracaídas... Pero, ¿sabes qué? Pese a todo, pese a todos mis defectos, tengo una virtud que supera con creces a todo lo demás: te quiero, más de lo que nadie podrá hacer jamás.